lunes, 15 de agosto de 2011

Un mundo sin fin y juego de tronos

El primero es la continuación de "Los pilares de la tierra" nada que decir excepto que es la ostia.

El segundo Juego de Tronos, el primero de "Canción de hielo y fuego" otra pasada.

martes, 2 de agosto de 2011

Isaac y el melonero

En una calurosa tarde de verano en la que el sol lamía la hierba de los prados, Isaac se fue a sentar debajo de un melonero. Se refugiaba mientras se abstraía en sus pensamientos...

Cuando un cuerpo cae del cielo adquiere una velocidad que es un medio de su... PLONK!! Un melón cayó del melonero, un árbol de melones por supuesto, y generaciones de estudiantes de ingeniería vivieron mucho más felices. 

Punto y final

lunes, 18 de julio de 2011

Soledad

Había dos momentos del día que le fascinaban, cuando anochecía y cuando amanecía. Para él era mágico como el sol salía iluminando la playa, y como se escondía devolviéndole a los amantes la intimidad que correspondía a la noche.

Y muchas veces se sentaba en la playa a ver como el sol caía por el horizonte, como el mar cambiaba de color y se tornaba rojo. Y como las nubes del cielo se coloreaban pintando un cuadro de pura fantasía, si de verdad había un Dios ahí arriba, debía ser pintor o algo por el estilo.

A veces, después de la caída del sol se quedaba tumbado en la arena bocarriba, y con la ingenuidad de un niño contaba las estrellas conforme salían. Siempre habría los ojos como platos cuando comenzaban a desvelarse rápidamente, todo lo que ocurría en el cielo les fascinaba.

Aunque a veces todo esto le dejaba en un estado de eterna melancolía, porque estaba un poco harte de hacerlo siempre solo...

domingo, 17 de julio de 2011

En ocasiones ...

... me acuerdo de tí, y cuánto duele.

La vida es así, miramos hacia el futuro apoyándonos en el pasado.

lunes, 4 de julio de 2011

Ciencia vs. religión

Siglos de peleas, primero la religión persiguió a la ciencia. Bueno, la iglesia persiguió a la ciencia, el cristianismo y no otro. Porque vio como el siglo de las luces le quitaba protagonismo a sus pamplinas.

No se persiguió a los hombres de ciencia en Al Andalus, que a mí me conste. Ni en otras religiones se ha satanizado tanto a la ciencia como lo ha hecho la fe cristiana, esta lucha que viene de antiguo ha desencadenado en una guerra que a día de hoy sigue, sin derramamiento de sangre pero a veces parece que hay gente a la que le daría igual.

Ni la ciencia es tan buena, ni la religión tan mala. A día de hoy pululan por internet muchos personajes que no paran de atacar a los creyentes usando la ciencia como caballo de guerra. Hay cosas que son innegables, es innegable que venimos del mono, es innegable que la tierra gira alrededor del sol y así numerosas cosas que muchos creyentes niegan una y otra vez.

Pero no hay nada tan innegable y tan real como que nadie puede demostrar que Dios no existe, y por supuesto, no hay nada más innegable que decir que cada uno es libre de pensar lo que quiera. Cada uno puede ver a Dios donde le dé la gana, en las cuerdas, en los puentes de hidrógeno o en una mamada, a mí no me molestará, mientras que si yo le digo que no veo a Dios en ningún lado espero que no intenté comerme la oreja más de la cuenta.

Yo no soy creyente, pero me gusta que se respete a la gente que tiene dos dedos de frente, de la misma manera que no me gusta que se respeten las tonterías. Las tonterías son los fanatismos de ambos lados, tontería es decir que Dios no existe cuando sabemos que a mucha gente le hace falta la creencia de que hay algo superior que ha regido todo desde un principio, y las tonterías de que el CERN abrirá un agujero en la tierra por donde se verán los infiernos y el diablo nos comerá a todos por buscar a Dios o algo así.

¿Por qué me molesta tanto esto? Pues porque mi madre es creyente, y tengo amigos que son creyentes y son gente que son de lo más normal. Y no me parece descabellado que cuando todo empezó alguien dijera esto va a ser así, así y así porque no puede ser de otra manera, porque no hay que olvidar que todos estamos aquí por el azar,simple y puro azar. Y lo único que podemos hacer es convivir todos juntos de la mejor manera posible, sin dejar que los fanáticos creyentes nieguen la ciencia y sin dejar que los fanáticos ateos usen la ciencia como caballo de guerra contra Dios.

Que ya tenemos suficientes diferencias, como para abrir aún más la brecha.

domingo, 26 de junio de 2011

Entre algodones

Parecen solo miradas, y hay gente que no lo entenderá, pero no son solo miradas. A veces las miradas dicen lo que no se puede decir con palabras, las miradas expresan alegrías inabarcables, miedos insondables, tristezas inconmensurables. 

A veces iba a un chiringuito a conectarme a internet, era verano y no tenía acceso desde mi casa. Iba a descargarme series o leer blogs, ajeno a los problemas de aquellos que no habían nacido entre algodones, pedía un batido de fresa dopado con todo tipo de siropes y natas y me conectaba. En esos días hablaba mucho con una amiga, arreglábamos el mundo desde nuestras sillas, tranquilamente, sin importar las consecuencias reales que tendrían nuestras intenciones, como si fuéramos verdaderos políticos, políticos que nacieron entre algodones. 

Cerca de mi mesa siempre había un hombre sentado que pedía una copa y se sentaba mirando al mar. Tendría unos cuarenta años y era negro, alguna vez hablaba por el móvil en francés, seguramente senegalés o de costa de marfil, ¿qué más daría? Pero una vez levanté la mirada de mi portátil y le vi llorando mientras miraba al mar.

A partir de ese momento decidí prestarle algo más de atención. Llegaba y miraba por encima el periódico, luego se dedicaba a mirar al mar, con una mirada entre la nostalgia y la rabia. Su historia era muy distinta a la de cualquiera de mis amigos.

Había nacido en Senegal, en una familia bastante pobre. Sus padres murieron y tomó las riendas de una pequeña familia formada por siete hermanos, pescó, repartió periódicos, sirvió comida a los más ricos y un día ahorró lo suficiente para intentar vivir el sueño europeo. Pagó unos billetes a la tierra prometida, donde no faltaba leche y miel, donde no había hambre y había mucho dinero para todos. 

Se montó con su pequeña familia en una patera, dispuestos a cruzar el estrecho y llegar a la tierra prometida. La patera iba bastante cargada con gente de la que no sabía nada, pero con la que compartía el sueño de una vida mejor, gente para la que ese viaje se convirtió en un viaje de ida a un lugar mejor, un viaje sin retorno. U

Una hora después de que zarparan destino a España comenzó la tormenta, el bote comenzó a zarandearse y él y sus hermanos se agarraron fuerte. No podían caer, debían mantenerse unidos, pero el bote zozobró y cayeron todos al agua. La tormenta hizo el resto, y solo él llegó a la costa, el resto no fue tan afortunado como él. 

Día tras día, tenía que trabajar como un negro para vivir bastante peor que un blanco. Trabajó recogiendo chatarras, de estibador en un puerto, cargando cajas en una lonja y finalmente en la construcción como peón de obra. De sol a sol, por lo menos se ahorraba la crema, ventajas de ser africano. Entretanto seguía guardándole rencor al mar por arrancarle todo aquello que le daba sentido a su vida en otros tiempos, mirándolo con rabia y con nostalgia a la vez, como solo saben hacer los que pierden tanto.

Miradas que lo dicen todo, sin tener que decir ni una palabra. Y mientras tanto nosotros arreglando el mundo, entre algodones. 

viernes, 24 de junio de 2011

Conclusión sobre mí mismo

A veces me gustaría apagar una parte de mi cerebro, porque la verdad es harto incómodo vivir en medio de esta  conversación entre los dos hemisferios donde siempre gana el derecho porque le ayuda el corazón, son como dos canis.

La verdad que esto de los sentimientos es una putada, hace unos segundos te encontrabas bien y entonces empiezas a sentirte como el puto culo, y realmente no ha pasado nada. Solo que un pensamiento, que ni siquiera sabías que estaba ahí se ha empezado a manifestar, sientes esa angustia pegajosa y luego te das cuenta de lo que has pensado.

Ojalá fuera tan fácil decirlo como hacerlo, ojalá fuera fácil enamorarse de otra sonrisa, de otros ojos. Tan fácil como decir, "Eh, mira que chica más mona". Pero es jodidamente difícil pasar página, sobre todo cuando una parte de tí parece que no quiere, pero la otra sí, porque quiere tranquilidad.

Así que hoy he llegado a la conclusión de que dentro de mí somos tres. Soy Luis, B. y Belugo, cada uno con su personalidad. Luis es analítico y frío, B. es imaginativo y cariñoso, Belugo está como una puta cabra, aunque no deja de ser una adorable beluguita.

Y esos son los tres que me forman a mí.